Esos pequeños detalles adorables que nos siguen revelando como país "menos desarrollado"...
ÁLBUM CAÓTICO AL FINAL DE LA PÁGINA

La Familia

Voy a romper una lanza a favor de la Familia Cristiana.


Oh, sí. Esas células heteroparentales cargadas de prole y de futuro, con niños traviesos y repeinados que aparecen por cientos entre los calcetines de los cajones, dentro de los escoberos estrechos y detrás de las láminas enmarcadas de Kiko Argüello. Y con una asistenta ecuatoriana con cofia, recientemente adherida al culto de Pachacamac, a quien invoca cada vez que los críos de sus amos le hacen perder los nervios.

Cientos de Tupper-Wares en la nevera, con los más recientes logros de Karlos Arguiñano; algo podridos, sí, pero nada que no pueda arreglarse con una visita fugaz al microondas más caro que había en el Expert, a cuya vera se apilan decenas de cartones de leche Celta y un Panettone agusanado para el desayuno.

Con un fiel perro de aguas a los pies del pater familias, distinguidamente enfundado en su batín de seda. Papito se debate entre los sentimientos contradictorios de asesinar a su suegra rubia de peluquería, o echar un vistazo al último best-seller aleccionador de César Vidal. Pero al final se decanta por hacer una visita al Plaza Norte II, para comprarle a Borja Cayetano un trajecito del Real Madrid.

¿Qué sería de España sin la figura serenísima de la madre gorda? La celulitis se adhiere silenciosa a sus caderas ensanchadas por los partos, las varices palpitan con firmeza en sus pantorrillas y la almorrana causada por la natalidad de la mediana (la que acaba de empezar el ICADE) aún bulle en semejante parte.

¿Cuál parte?

El culo, concepto sólo mencionado por papá con gran desdén, a santo de la cabalgata del Orgullo Gay del año pasado. El culo de mamá y su dolorosa hemorroide no son problema para volver a engendrar a un nuevo hideputa con suerte la próxima primavera. La Familia manifiesta que el retoño fue fabricado sin mácula, con jaculatoria previa y con la luz apagada. Complicadas cuestiones de fe aparte, este recurso está justificado como una medida para combatir la eyaculación precoz de papá, causada por sus frecuentes visitas al polígono de Villaverde

Pablito quizá sea ingeniero, abogado o teólogo. Eso no importa ahora. Lo que seguro que será es un CATÓLICO, con la suficiente mala leche como para tener papá y mamá que volver a afiliarse a la AMPA de los Sagrados Corazones (cuidado con el techo del salón de actos), y con las suficientes pocas luces como para ser capaces de convencerle de que el hombre y el mono no tienen mucho que ver.

En verano hay que marchar quince días al pueblo de mamá; a la campiña donde se levanta un magnífico caserío propiedad de la familia, con capilla, laberinto dieciochesco y viejas leyendas fantasmagóricas que asustan a los paisanos del pueblo de al lado. El viejo truco de las colonias en Santander alivia a los padres del alegre murmullo de la prole, para así disfrutar mejor de la contemplación de la obra de Dios, las oraciones con polvete y la lectura de los clásicos (Pemán, Vizcaíno Casas, Leopoldo Panero...)

Lo que no se explican es lo de la fugaz visita a Londres de la mayor.

Y otras quince jornadas a Torreciudad, para celebrar una orgía de religión, cursos gratuitos de buen hacer cristiano y lecciones de cocina para las esposas. Más Tupper-Wares, y ejemplares de un nuevo éxito de ventas de César Vidal corren animadamente entre la concurrencia del evento.

Está claro que si no nos comportamos todos así, la democracia está perdida. Está claro que si no moldeamos una sociedad limpia y pura como la que aquí se describe, nuestras mujeres se liberarán, nuestros hijos se declararán agnósticos o se apuntarán a una ONG, y ya no quedará trabajo para las asistentas ecuatorianas. Y queda patente que, si no hay casas con un lugar para el crucifijo, el batín de seda y el Hemoal, toda la fe cristiana se perderá en el tiempo, como lágrimas en la lluvia... Es hora de fabricar otro cristiano.

Hail Rouco! Hail Escrivá! Hail Ratzinger!

2 comentarios:

betus bonus dijo...

Me parece que voy a ponerme manos a La Obra... pero voy a introducir unos ligeros cambios. No habrá perro de aguas, de hecho Greta será desterrada; el Plaza Norte II será el Carrefour de Gran Via de Hortaleza, y el traje del madrid ( sólo pensarlo me dan arcadas) será sustisuido por el del Atleti.
Voy a empezar a ir a misa los domingos, y me abriré paso a hostias si es necesario para ver al Papa la próxima vez que venga a España.
Suena poco convincente, ¿verdad?

No, en realidad viviré en concubinato, me haré pareja de hecho, no bautizaré a los chavales, me abriré paso a hostias la próxima vez que vengan a España Cradle of Filth y haré, junto al César, alguna misa negra más ( ¿hace?).

En definitiva, que yo no comulgo.

Felicidades por tu Blog, me he estado partiendo la caja un ratejo esta tarde. No pares ( de parar, no de parir...). Un beso canor.

Pull dijo...

El César no se opone a la particular forma de protestar que tenemos, frente al cristianismo salvaje y la eucaristía abusiva. Vino, THC, sangre y pajas.

¡Heil to Us! (no to U.S. joder)

Álbum Caótico... ¡Y sigue en aumento!

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